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jueves, 7 de marzo de 2013

Mi clítoris.

El clítoris tiene 8.000 fibras nerviosas y el "punto G" no tiene absolutamente nada anatómico que verifique su existencia. Por favor señores que sustentan el patriarcado, dejen de timarnos con engañifas que justifiquen el coitocentrísmo. 

- Vamos nena, voy a seguir metiéndotela, aunque no disfrutes, para que encuentres tu puntoG y te corras como una perra  [Voz de señor que sustenta el patriarcado].

Pasemos de todo y centrémonos en el clítoris:  Un tema que no es fácil, ya que la ciencia jamás se ha sentido cómoda con un órgano que no poseían sus científicos y que además simplemente tenía la misión de regalar placer al sexo histérico.

Hay pocos manuales que lo documenten, de hecho si cogemos un libro de texto podremos ver 
una perfecta descripción detallada del pene, mientras que del coño sólo se indican las 
partes con función reproductiva. GOODBYE CLíTORIS. Los padres de la ciencia han visto inútil estudiar 
la parte del coño que no les sirve para traer herederitos al mundo.

Para que luego venga la SantaIglesia a decirnos que el placer sexual va unido a la reproducción de la especie humana! El órgano que nos otorga el placer sexual, no tiene relación directa 
con la fecundación, já! Me entra la risa de feminista malvada. El resto de la vagina no tiene apenas terminaciones nerviosas (como es obvio, si parimos por ella), y las que tiene, provienen del clítoris, por lo que podemos determinar que "la penetración no es un medio eficaz para conseguir un orgasmo".

La sociedad no sólo censura la estimulación del clítoris, sino que lo censuran como parte del cuerpo directamente. Recuerdo hurgarme cuando era pequeña y pensar que algo estaba mal en mi: no tenía simplemente un agujero, además si apretaba mis labios salía una protuberancia diminuta de la que nadie me había hablado. Menos mal que mi curiosidad me sacó de la confusión. Otra anécdota que nos ha pasado a mi clítoris y a mi fue que durante un polvo me empecé a acariciar y la frase de mi pareja fue:

- ¿Qué pasa? ¿No eres capaz de satisfacerte con mi rabo? [También con voz de señor que sustenta el patriarcado]

Pero no creáis que mi novio era un gañán, miles de libros apoyados en teorías de Freud sustentan su razonamiento de que las mujeres clitorianas son sexualmente inmaduras.
Menos mal que somos una sociedad avanzada y científica, no sé que sería de nosotras... quizá seríamos libres y felices, y trás miles de años teniendo un clítoris entre las piernas, tendríamos orgasmos con alegría y perfectamente dominados,... que se lo digan a mi abuela.

En fín, os dejo un docu muy interesante sobre nuestro placer y de cómo nos lo roban día a día. 
Si queremos luchar contra el patriarcado, masturbémonos. 







martes, 22 de enero de 2013

juega.







Nuestra creatividad nos hará libres. 
Utiliza la vida nos para lo que te dicen que debe ser, 
sino para lo que te da la gana a ti que sea.
Y sí, yo también lo he hecho (:

miércoles, 31 de octubre de 2012

masturAMAte



En serenidad, tranquila, a veces con algo de prisa por un simple desahogo, otras no. Es algo más. Una recompensa que ofrece mi cuerpo. Una caricia, un lametón, un golpe y otra experiencia. 

¿Una necesidad o una devoción?

Que importa. La masturbación se me hace imprescindible; pero nunca obligada. 
Ni prohibición ni obligación dentro del sexo.

Ya hemos leido suficiente sobre consejos de conócete a ti misma, mejora tu salud sexual, investiga técnicas,... Demasiado científico, yo quiero acercarme desde mi misma .

La educación en la prevención en vez de en el simple placer, distorsiona en ocasiones la finalidad del juego: Mojarte. A veces me pregunto si las mujeres que dicen que no se masturban, cuando se excitan solas y piensan en las perversiones más intimas, no cruzan las piernas y aprietan los muslos para calmar esas necesidades y deseos. 
¿Acaso eso no es masturbarse? ¿Dónde está el límite?

Nos han prohibido tocarnos, corrernos y disfrutar; pero cuando nos obligan a masturbarnos 
como ellos quieren también intentan ejercer su poder. 
¡La masturbación es nuestra!

El roce, frotarnos, acariciarnos (todo el cuerpo), besarnos y recorrernos, penetrarnos con un dedo, con dos, con todos los objetos, por el culo, por el coño, en los pechos, ducharnos y follarnos, viendo porno, o no viendo nada, con dildo o sin dildo, sola o acompañada, nuestro cuerpo es un campo de batalla y nosotras elegimos como ganarla.



Amar el cuerpo en el que voy a estar el resto de mi vida. Y correrme del gusto.